‘Amiga, esto e’ pa’ ti, que de ti él se quiere aprovechá’

11 enero 2021

Amiga, esto e’ pa’ ti, que de ti él se quiere aprovechá’
Que te dice que te quiere, pero no te quiere na’
Con palabra’ bonita’ te quiere endulzá’
Para usarte, enamorarte y luego dejarte como si na’

Así empezaba la canción que mi alumnado me proponía poner en clase de Lengua. Todo surgió en el patio dialogando sobre sus gustos musicales, afirmaban que una de sus canciones favoritas hablaba de igualdad y decían, además, que la letra era muy bonita. <<Menuda oportunidad -pensé-. Ahora que estamos trabajando la rima y los diptongos, podemos analizar y aprovechar la letra.>> No le di más vueltas, la clase de Lengua empezó con la canción y la letra proyectada.

Él tiene que decirte, «Mami, tú ere’ un bomboncito»
«Contigo se me pone a mil el corazoncito»
«Tú ere’ mi regalo má’ bonito»
«Contigo quiero casarme y que tengamos un muchachito»

<<Vaya…, no es tan bonita como pintaban, y está cargada de estereotipos y roles –dije para mí mismo.>> Entonces se me ocurrió preguntar simplemente qué les había parecido la canción. Las respuestas eran bastante simples al principio, destacaban el ritmo pegadizo, decían que por primera vez hablaba bien de las mujeres, … Seguí tirando de la cuerda y les pregunté por algunas frases de la canción: Él tiene que decirte, «Mami, tú ere’ un bomboncito»

Esto generó división de opiniones. Algunas ya veían el telón de fondo y empezaban a criticar con argumentos como: “no te tienen que decir eso para que las mujeres lo valoremos”, “casarse y prometer hijos no es lo más importante en el amor”, …

Aproveché el debate para hacer una tabla gigante en la pizarra con dos entradas: roles y estereotipos. Ambas bajo el título: Socialización diferencial.

Entiende, la’ mujere’ se valoran, se respetan
Aunque no le’ vea’ la corona, se tratan como princesa’
No lo digo por nada, e’ pa’ que sepan
Que si no cuidan la’ flore’ del jardín, al tiempo las encuentran seca’

La tabla se llenó enseguida de estereotipos: Dulces, cariñosas, amorosas, emocionales, sentimentales, cuidadosas, sensibles, tiernas, no alocadas, vergonzosas, …

También de roles: Espacio doméstico, cuidados, reproductivo, satisfacer al hombre, dar amor…

Las respuestas del alumnado aumentaban de nivel. La canción ‘que hablaba de igualdad’ estaba cargada de sorpresas. El ritmo seguía siendo pegadizo, pero la letra gustaba menos. El debate se alargó unos minutos, no tuve que moderar más, solo les dejé hablar. Cuando ya hubieron terminado les hablé de la socialización diferencial y sacamos un buen número de ejemplos de su infancia sobre los que no habían caído hasta el momento. Nos pusimos las gafas de la Igualdad y acabamos la reflexión tachando con ganas todos los estereotipos y roles que no queríamos en nuestra sociedad. Dejamos la pizarra llena de tiza.

Y así, así e’ que se tratan to’a la’ mujere’
Tú puede’ tene’ quinienta’, pero solo una te quiere
Solo una te quiere
Y no le falle’, que esa e’ la única que por ti muere

La clase terminó con la corrección de la letra en el vídeo de youtube. Menudo desastre, estaba llena de faltas de ortografía. La acentuación no era el fuerte de la persona que subió la letra, tampoco el uso de mayúsculas, de haches y uves. Aprovechamos también para analizar la rima… ya os podéis imaginar el resultado, las poesías trabajadas en clase subieron de valor rápidamente. Y rescatamos alguna palabra de la letra para repasar de nuevo qué son los diptongos. La clase se pasó volando.

Pidieron repetir la dinámica más veces. Entonces les reté a que trajeran canciones con ritmos urbanos para analizarlas. Al día siguiente tenía 26 títulos. Durante el trimestre fuimos analizando algunas y cada vez lo hacíamos en menos tiempo y con mayor detalle. Lo cierto es que a las pocas semanas encontramos alguna interesante y la pusimos en valor. Algunas bromeaban con abrirse canales en youtube para hacer análisis críticos de canciones de moda.

Dile que la adora’, que la extraña’, que la ama’
Que no la cambias por nada, que e’ la que te desprograma
Que e’ tu bomboncito, tu niña mimada
Y e’ la princesa que tú quiere’ ve’ en tu cama toda’ la’ mañana’

Muchas de las experiencias más transformadoras surgen cuando partimos de los centros de interés del alumnado. Situaciones imprevisibles que suceden en el centro escolar y que vale la pena aprovechar pues potencian su motivación y favorecen que el aprendizaje sea significativo.

Lo más sencillo habría sido relegar la propuesta del alumnado a los llamados ‘minutos de la basura’. Aquellos que resultan cuando ya todo lo programado está acabado y nos sobra tiempo. Sin embargo, cuando le damos importancia, un espacio adecuado y, evidentemente, la calidad que se merece, podemos sorprendernos con los resultados obtenidos. Y lo único que hemos hecho, en realidad, es aportar una mirada transformadora a una dinámica de lengua castellana que bajo otro paradigma se habría resuelto realizando un dictado y analizando la rima del poema del libro de texto.

Y es que cuando nos planteamos trabajar desde un enfoque de educación para la transformación social no estamos pretendiendo ofrecer un método innovador y definitivo, ni tampoco de una forma concreta de evaluar. La educación para la transformación social es, en definitiva, educar en un cambio de mirada.

Equipo Willka

Canción: Mi regalo más bonito

Imagen: Pablo García

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