La otra pandemia

30 noviembre 2020
¿Alguna vez nos han importado las empobrecidas o solo nos han dado pena?

Parece que al vivir ahora, en parte, en sus pieles, sufrimos un vértigo terrible. Nos sentimos vulnerables.

No es una cuestión de falta de agua, ni de comida; los supermercados, sinceramente, están llenos (de mierda); tampoco de explotación, de trata, de violaciones; ni de guerras.

Es algo invisible, una pandemia que nos contagia y nos quita el aire. Que quiebra el crecimiento económico y desarma el modelo de desarrollo y nuestra forma de entender, por tanto, el mundo.

Cuánta solidaridad brota, cuánto esfuerzo y dinero. No hay límites ni excusas para solventar lo que afecta al que consideramos nuestro. Y, sin embargo, la muerte de la empobrecida sigue estando llena de silencios. Se esconde como la niña de seis años acurrucada detrás de las piernas de su madre mientras pide dinero con la palma de la mano. Sucia y llena de costras. Negra. O como el menor que viaja solo en un cayuco mientras ve como algunos de sus amigos no resisten el viaje. O como la niña que comparte cena y cama con sus dos hermanos en la habitación alquilada que apenas puede pagar su madre.

La mirada asistencialista, caritativa y paternalista que, no lo neguemos, hemos tenido -y tenemos- y hemos cultivado desde la educación provoca que miremos el mundo desde ese mismo prisma en todo su conjunto. Parece que seguimos estancados en una primera fase (años 50-70) desarrollista de la educación, de nuestra forma de entender el mundo, la cooperación y la dignidad humana.

Y la educación precisa, ahora más que nunca -ahora que sentimos la vulnerabilidad-, una comprensión racional y una concienciación crítica, y no meramente intuitiva o emotiva de los problemas relacionados con el desarrollo humano; la educación debe pretender que el alumnado entienda el origen y mecanismos de la desigualdad y la pobreza, lejos de concebirlos como fruto de la desdicha o la casualidad; debe perseguir la promoción de una solidaridad crítica y transformadora frente a otra de carácter caritativo y asistencialista.

Con ese fin, el cometido de la educación, hoy más que ayer, «es el análisis e impugnación del sistema que permite la perpetuación de situaciones de discriminación, desigualdad, pobreza, violencia e injusticia; y, en último término, promover desde la escuela una acción cotidiana y práctica a favor del progreso, la justicia social y el desarrollo humano». (Ruiz Varona, 2007)

La Educación para la Transformación Social es clave en este sentido, para buscar mantener viva la conciencia indignada por las desigualdades existentes, para no deshumanizarnos y defender la dignidad de todas las personas sin distinción. Ahora, y cuando pase la pandemia.

No, una campaña de recogida de alimentos no es suficiente. No sin conocer las causas que subyacen en la problemática que viven las familias de nuestro barrio y reflexionar profundamente sobre los motivos por los que hacemos la campaña. No si vemos de lejos los problemas que no entendemos como nuestros y le damos una solución desde una mirada asistencialista. Entonces, la mirada se convierte en pandemia.

No olvidemos el miedo, la incertidumbre y la empatía que estamos sintiendo en estos momentos, para que nos enciendan cuando conozcamos las barbaridades que ocurren en otros entornos.

No olvidemos la bondad, la humanidad y la justicia social cuando nos enteremos de que uno de los nuestros está explotando a un pequeño de los suyos.

La empobrecida no tiene mascarillas pero le sobran los parásitos en el estómago. Y el hambre. También la dignidad.

Y detrás de esta pandemia vendrán otras tantas para ella que matarán, por horas, la voluntad de nuestros héroes, los titulares y a cientos de empobrecidas.

Y entonces, ¿solo sentiremos pena y compasión?

Ilustración: El Roto. Publicada en El País el 28 de abril de 2020.

1 Comentario

  1. Quique

    Para esa pandemia no hay urgencia, ni posibles vacunas cortoplacistas, ni mascarilla si quiera.

    Y tiene muchas más víctimas, de ayer y de hoy, que la que apremia.

    Responder

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